viernes, 14 de noviembre de 2008

Décimas, Nicomedes Santa Cruz




Las Décimas del Perú


Una biografía introductoria para el genial creador Nicomedes Santa Cruz, cuyo trabajo inspiró la creación de mis décimas de pie forzado.

Nicomedes Santa Cruz Gamarra

En 1992 moría en Madrid, en donde vivió sus últimos diez años, el polifacético poeta y folklorista peruano Nicomedes Santa Cruz Gamarra. Su viuda, la española Mercedes Castillo y sus hijos Pedro y Luis Enrique, quisieron que la entonces recién creada Casa de América de Madrid, albergara su biblioteca y discoteca personal, tanto para ser conservadas, como para facilitar su acceso al público y a los investigadores.
De entre todas sus facetas, poeta, periodista, comunicólogo, folklorista, cantor, viajero infatigable, investigador y reivindicador de la cultura americana de raíz negra, en general y de la peruana en particular, es en la de poeta decimista en la que pasa a la Historia.
Poeta, negro y peruano. Estas tres circunstancias marcaron sus intereses y su obra. Considerado un poeta de la negritud, un poeta del pueblo dedicado a la salvaguarda de la cultura negra, al folklore y a la música de su país, aunque hay autores que van más allá al clasificarle como uno de los poetas representantes de la literatura neo – africana. Es el único poeta peruano de raza negra que ha alcanzado renombre internacional.
Nicomedes Santa Cruz Gamarra nace en Lima el 4 de junio de 1925 en el barrio de La Victoria, barrio de conflictos sociales, en el que pasó su infancia. Cuenta el propio Nicomedes que de niño su madre le arrullaba cantándole décimas en socabón y que sus amigos de la niñez fueron hijos o nietos de decimistas.
La Décima, como ustedes saben, es una estrofa compuesta de 10 versos octosílabos, que riman el 1º con el 4º y el 5º, el 2º con el 3º, el 6º con el 7º y el 10º, y el 8º con el 9º. No se difundió hasta la publicación del libro de "Diversas rimas" de Vicente Espinel en 1591 por quien recibe su nombre "Espinela". Pasa a América con la conquista española, y circuló allí por tradición oral por toda América Latina y en especial en el Perú.
Nicomedes no sólo recopiló las décimas que circulaban oralmente en su país, sino que escribió décimas de forma muy significativa, tanto en cantidad como en calidad, contribuyendo de forma decisiva en la transmisión de los valores culturales del negro por los temas tratados en ellas. Continúa la tradición decimista en el Perú tanto escrita como oral, e incluso cultiva el arte de la improvisación, práctica esta que requiere ingenio y talento. Nicomedes tenía la capacidad de declamar hasta 20 poemas seguidos, además de crear nuevas décimas en el acto. Cultiva preferentemente las décimas de pie forzado, al igual que sus antecesores en Perú. Según él mismo cuenta,.... "conocí a los últimos decimistas limeños y chancayanos, septuagenarios morenos cuyas líricas contiendas remontábanse a los años veinte. Para ellos fue grata nueva el que yo improvisara décimas, pues los últimos repentistas habían muerto décadas atrás. A la par que éstos, también habían desaparecido los decimistas recopiladores... cuyo vastísimo repertorio no era fruto de fecundas lucubraciones sino sistemática colección de material anónimo, que llevaron a algunos hasta Panamá por el norte y Chile por el sur".
En su poema de 1958 titulado "Al compás del socabón", deja bien patente que es él mismo el continuador de la tradición popular de la décima y Perú, el único país en el que se cultiva el arte de la improvisación de décimas de pie forzado, acompañadas de vihuela y el compás del socabón. (Recordamos que socabón en la costa peruana es el acompañamiento musical a la décima y en Panamá se denomina así a la guitarra campesina con cuatro cuerdas).
Un fragmento del poema dice así:
Al compás del socabón
con décimas del Perú
conserva la tradición
Nicomedes Santa Cruz
Cuando con amor profundo
yo le canto a mi país
soy el hombre más feliz
que pueda haber en el mundo.
Aquel precioso segundo
que llaman inspiración
lo dedico a mi nación
cantando a mi suelo amado
Décimas de Pie forzado
al compás del socabón.
Nos adentramos así en su faceta poética, que como ya hemos dicho, comparte con sus otras facetas: la musical, la de investigación folklórica y la de periodista y comunicólogo.
En 1960 edita su primer libro "Décimas". En 1964 publica "Cumanana", con 24 décimas y 21 poemas. De estos, los 10 primeros tratan sobre el problema negro en América y en África. Esta faceta causa en su momento gran revuelo, agotándose rápidamento los diez mil ejemplares de su edición. Nicomedes Santa Cruz es considerado un auténtico poeta de la negritud.
En la costa peruana, se desarrolló una economía de plantación, que absorvió una importante cantidad de esclavos procedentes de África. En el siglo XVIII, la población negra llegó a representar el 60% del total de la población de Lima. En la década de 1940, la crisis agraria desencadena un importante movimiento migratorio de pobladores indígenas y mestizos, en su mayor parte procedente de la sierra, lo que trae como consecuencia una nueva composición poblacional de la ciudad de Lima, donde el componente cultural andino desplaza las tradiciones de la población negra y mulata.
En Perú, hasta la década de los 80 se había avanzado muy poco sobre la comprensión del aporte cultural de origen africano, como un componente más de la identidad nacional y Nicomedes reclamó a la intelectualidad de su país que se reconociera el decisivo aporte cultural africano en la compleja estructura cultural de Perú.
Su poema "Sudáfrica", sirve de ejemplo de los diversos aspectos de la denominada negritud, y sugiere que se deben reafirmar en su africanidad apoyándose en la valoración de sus raíces culturales.
Como dice la profesora Martha Ojeda, de la Universidad de Transilvania, (EEUU) la crítica en el Perú no recogió la obra de Santa Cruz con entusiasmo, salvo las importantes excepciones a destacar de Ciro Alegría, Estuardo Núñez o Salazar Bondy, quienes elogiaron la labor artística de Nicomedes. Es hoy cuando se está dando importancia a escritores no canónicos y a manifestaciones artísticas ignoradas por la crítica literaria tradicional. A partir de los años 90, se incluye la obra de Santa Cruz en diversas antologías, y su obra es tema de congresos, como el que se va a celebrar en Lima en junio de 2005..
Para la profesora Ojeda, la obra poética de Santa Cruz, "representa la culminación en Latinoamérica de la reivindicación de la cultura afrohispánica, movimiento cuyas raíces se las puede buscar tanto en el "negrismo" caribeño como en el "Harlem Renaissance" estadounidense".
La obra poética de Nicomedes tiene una función social y un fin didáctico, que pone de manifiesto la problemática de ser negro en una sociedad eurocentrista y resalta los valores de sus tradiciones culturales y su aprecio por la cultura afroperuana. Los poemas "Meme neguio", "Santo de mi devoción" o "En la era colonial", rescatan el legado cultural africano del que venimos hablando, y diversos aspectos de la cultura popular de su país. Destacamos especialmente la utilización del humor, de la ironía y de la sátira para ridiculizar el deseo de blanqueamiento de muchos afroperuanos, denuncia estereotipos atribuidos a su raza y arremete, en definitiva, con la ideología racista de su sociedad. Sirvan como ejemplos poemas como "Oiga usté, señor dotor", "Como has cambiado, pelona" o "Fue mucho el tejemaneje" .
Su producción poética abarca desde la publicación de su primer libro, ya mencionado Décimas (1959), Cumanana (1964), Canto a mi Perú (1966), Ritmos Negros del Perú (1971), Décimas y Poemas: Antología (1971), Rimactampu: Rimas al Rimac (1972), Tondeo y Marinera (1973), La Décima enel Perú (1983), pasando por todas las reediciones, así como poemas publicados en diversas Antologías y publicaciones periódicas.
Sus obras completas han sido recopiladas por su hijo Pedro Santa Cruz Castillo, en la que se recogen también, una importante selección de décimas y poemas inéditos y publicadas recientemente.
Faceta investigadora
Su labor investigadora abarcó el folklore, tanto de música (instrumentos y ritmos) como danza, así como la glosa y la décima, y la presencia del negro en el Perú, en Latinoamérica y sus aportaciones culturales.
Estudió el origen de la décima fuera del Perú y recorrió durante años todo el país recogiendo glosas y décimas, muchas de ellas anónimas y a punto de desaparecer. Las clasificó e investigó su procedencia.
Sus trabajos de investigación abarcan desde 1958 hasta 1991. Publica su primer artículo de investigación en 1958. Durante la década de los 60 hasta mediados de los 70 da numerosas charlas, ponencias y escribe artículos periodísticos sobre el Folklore Costeño del Perú. En estos años, la temática es eminentemente peruana, teniendo muy presente la raíz africana. En el libreto adjunto a su disco Socabón , encontramos su último trabajo con nuevas aportaciones sobre el Folklore de la Costa Peruana.
En 1979 entrega los originales de su libro sobre La Décima en el Perú, y como indica Pedro Santa Cruz en la edición de las Obras Completas ya mencionadas, tenía otros dos libros en proyecto: Centenario de la Marinera: 1879-1979, y El Negro en el Perú cuyas realizaciones tuvo que suspender debido a problemas de salud que le obligaron reposo.
A partir de la década de los 80 incrementa el número de sus intervenciones en eventos nacionales e internacionales y la temática de América y su raíz africana cobran mayor presencia.
En la edición de sus obras completas, sus investigaciones etnográficas y etnológicas se agrupan en torno a: América y sus juglares (1985) , El Negro en Iberoamérica, (1988), uno de sus trabajos más importantes , De la "Bellísima Peruana"a "La Borinqueña" (1989), Africanía de la canción danzaria en nuestra América (1991), la Nueva Canción Latinoamericana, Religión, Instrumentos musicales tradicionales, Ritmos y bailes, etc...
Durante estos años 70 y 80 su trabajo investigador se plasma en la radio española.
En Radio Nacional de España - Radio Exterior, desarrolla como director, guionista y conductor varias series temáticas: Juglares de Nuestra América es la primera de ellas, a la que siguió Cancionero de España y América y Proyección del Cancionero Español. También impulsa las emisiones en quechua y guaraní, encargándose personalmente de buscar en Madrid a los intérpretes de esas lenguas.
Producción discográfica
Nicomedes, además de un gran declamador e improvisador de décima, era también músico. Es importante escuchar sus grabaciones para hacer un acercamiento más profundo de su poética.
Su discografía se asienta en dos pilares fundamentales el disco"Socabón" editado en 1975, y "Cumanana" interpretado por él y su Conjunto Afroperuano, editado en 1959, y reeditado en 1964, 1965, 1970 y 1994.
Con la edición por la compañía Philips de la antología discográfica Cumanana, es la primera vez en la historia de la industria discográfica peruana, que se edita una obra con temas nacionales dándole el lujoso formato a modo de la música clásica europea (caja de fino cartón, varios long-play, folleto explicativo, etc..", como indica el propio autor en el libros antes citado de Pablo Maríñez.
En total su discografía abarca 12 discos además de otros varios de la colección "España en su folklore", recolección del cancionero de España y América, para Radio Nacional de España.
Una completa bibliografía de su obra, está recogida por Pablo A. Maríñez4, en su libro citado anteriormente, Nicomedes Santa Cruz, decimista, poeta y folklorista afroperuano, publicado en el año 2000 por el Instituto de Cultura San Luis Potosí.
Clasifica su obra en:
Libros
Folletos
Colaboraciones en libros
Colaboraciones en el suplemento dominical del diario El Comercio
Publicados en Estampa, suplemento dominical del diario Expreso
Publicados en el diario La Crónica
En la revista Caretas
En el suplemento dominical Variedades, del diario La Crónica
(Fuente: La donación "Nicomedes Santa Cruz" autor Nieves Cajal. Casa de América, Mediateca Madrid. XI Encuentro de Latinoamericanistas Españoles. Tordesillas, 26-28 de mayo 2005 Mesa: Fuentes para la investigación americanista: colecciones especiales, fondos desconocidos, recursos de información.Recursos de información multimedia en la Casa de América: fondos para la investigación de la cultura afroamericana).

Las décimas de la Ley del Apego



Más nos conviene saber

que son Placer y Deseo
con su eterno devaneo
que al hombre hacen padecer.



Apenas el hombre nace
desea que lo complazcan,
el hecho mismo que nazca
porque a vivir se le place
es un fin y un desenlace
de anhelar y apetecer,
y el deseo hace crecer
la ignorancia y su ceguera;
y esta ley, que es la primera,
más nos conviene saber.

Ya nacido, el hombre quiere
una cosa por sentido,
y por haberla querido
sufre si es que no la tiene,
cada sentido requiere
satisfacción y recreo
y este engranaje tan feo
tiene un amo y tiene un rey
de ésta, la segunda ley,
que son Placer y Deseo

En ese círculo eterno
que nunca sacia la sed,
del deseo a la merced
y del placer al gobierno
la vida es más un infierno
o un alcohólico mareo,
y apresado en el rodeo
del sueño y de la ilusión
se rinde a la confusión
con su eterno devaneo.


Pero el hombre que despierta
se libera de estas redes,
de las rejas y paredes
de la oscuridad desierta
porque es bueno estar alerta:
que la ilusión y el placer
su raíz hacen crecer
allí donde hay ignorancia,
como flores sin fragancia
que al hombre hacen padecer




Copyright Myriam Toker
1998

Las Décimas de los Evangelios Apócrifos


Al niño Jesús un día

se le dio por maldecir

y lo hizo arrepentir

la paloma que tenía.



Teniendo sólo seis años,

se adelantó en la ishivá

y explicó la kaballah

mejor que un rabino anciano;

ningún misterioso arcano

hubiera que no sabía,

y entonces la judería

vio en El la Divina Mano,

y llamaron Soberano

al niño Jesús un día.


Pero era Jesús un niño,

y como niño jugaba,

y el carácter lo llevaba

no siempre por buen camino;

comenzó a hacer desatinos

con desatino infantil

y empezaron a ocurrir

desastres y desconsuelos,

porque al Rey de los Hebreos

se le dio por maldecir.


Por asustar a un leproso,

mandó volando a un chiquero

la ropa del secadero,

y secó el agua del pozo;

y a un amigo de retozo

lo maldijo hasta morir.

Después lo hizo revivir,

porque San José, enterado,

lo retó con mucho enfado

y lo hizo arrepentir.


Jesús pareció entender

lo que su padre le dijo:

“Prométeme no usar, hijo,

hasta adulto tu poder”:

luego de esto, empezó a hacer

figuras de alfarería,

y una paloma que hacía

lo tentó otra vez al juego;

la sopló y remontó vuelo

la paloma que tenía.


Copyright Myriam Toker

1998

Las Décimas del Milagro de la Virgen Madre



De chiquita yo entendí

el milagro de nacer
un niño de una mujer
virgen después de parir.

Cuando era niña cantaba
un villancico inocente,
que hablaba que de repente
un destello se cruzaba
por un cristal que quedaba
sin quebrarse y sin sufrir,
y aunque nacida no fui
una cristiana criatura,
esta metáfora pura
de chiquita yo entendí.

Porque el milagro no espera
para hacerse manifiesto
más que un pesebre modesto
y un retablo de madera,
y de esta extraña manera
se aparece y se hace ver;
lo sabe toda mujer
que alguna vez ha parido
y el milagro ha conocido,
el milagro de nacer.

Sucedió bajo una luz,
y la madre fue María
de un hijo que todavía
está clavado en la cruz;
y fue gracias a Jesús
que tenía por deber
salvar con su padecer
a este mundo condenado
que ya nace perdonado
un niño de una mujer.

Si el cristal queda sin daño
aunque el rayo lo atraviese,
y ha nacido un Rey de Reyes
en la paja de un establo,
es porque siempre está a salvo
lo que Dios ha de elegir,
y así es que pudo ocurrir
que una virgen se preñara,
Madre de Dios que quedara
virgen después de parir.

Copyright Myriam Toker
1998

Las décimas de lo Manifestado



Dios hizo al entendimiento,

también hizo a la ignorancia,
a la vejez y a la infancia,
por darnos esparcimiento.


Para poder discernir
fuego y agua, sol y luna,
Dios nos puso, por fortuna,
la facultad de sentir;
para poder decidir
con los sentidos despiertos
cuáles serán los cimientos
de toda nuestra existencia,
para tener esa ciencia,
Dios hizo al entendimiento.

Porque tiene toda cosa
un par igual y contrario,
si hay un cielo hay un calvario,
y tiene espinas la rosa,
la larva y la mariposa,
todo esto tiene importancia
porque muestra en abundancia
que para mayor placer
del disfrute de saber,
también hizo a la ignorancia.

Aunque parezcan diversas
todas son partes de un todo;
son todas un solo modo
aunque se vean dispersas;
son similares o adversas,
pero la misma substancia,
porque vista a la distancia
con que Dios ve nuestra vida,
deja estrechamente unida
a la vejez y a la infancia.

La luz y la oscuridad,
y en el medio los colores,
puso también los sabores
entre hambre y saciedad;
Dios puso la variedad
y puso los elementos
siendo uno solo el portento,
para hacerse más presente,
y así Se hizo Diferente
por darnos esparcimiento.

Copyright Myriam Toker
1998

Las décimas del Apocalipsis


Todo el mundo consternado

y toda esta confusión

fue en una revelación

que San Juan lo había avisado


Creímos que todo sería

como está en las escrituras,

incinerando criaturas

fuego del cielo caería;

dragones de cacería,

y en el lugar del Enviado,

Anticristo coronado

después de la luna roja,

y mirando con congoja

todo el mundo consternado.


Trompetas anunciarían

cada sello que se abriera,

cada uno una manera

de castigo y tiranía:

creímos que esa sería

la forma de destrucción,

confiamos en la oración

y orando hicimos de a poco

al mundo un hogar de locos

y toda esta confusión.


El cielo con su bondad

en la tierra puede hacerse

y así también componerse

la infernal iniquidad,

esta sencilla verdad

que tiene tanta razón

no tuvimos la ocasión

de comprender con paciencia,

porque el que tuvo la ciencia

fue en una revelación.


No vimos que ya gobiernan

Falso Profeta y Lujuria;

Odio y Hambre, Envidia y Furia

avanzar en las tinieblas,

no vimos que ya se cierran

los siete plazos pactados,

no vimos que ya ha ganado

todo el lugar ese lodo,

y no vimos, sobre todo,

que San Juan lo había avisado.



Copyright Myriam Toker

1998



Décimas del Incauto



Es muy difícil prever

los caminos del Señor,
cardo hay donde hubo una flor:
¿qué culpa puedo tener?


Bueno hizo al hombre Natura
la maldad no es nunca adrede,
Dios en los actos procede,
y hace signo de cordura
quien actúa sin premura
cuando ve al mal florecer,
porque en lo malo hay saber
que también de Dios proviene;
qué bien lo malo contiene
es difícil de prever.

A mí me dicen incauto
porque nunca desconfío,
pero éste es el modo mío
y no me equivoco tanto;
no me da dicha o quebranto
que me hagan un mal favor,
porque yo tengo el valor
de saber en lo profundo
que no conoce este mundo
los caminos del Señor.

Ya puede andar festejando
el que me faltó a la fe,
porque esto es algo que sé
de andar viviendo y confiando;
que si hay un cómo y un cuándo
para faltar al Señor,
quien se tome esta labor
pronto se habrá arrepentido,
porque para el mal nacido
cardo hay donde hubo una flor.

Jesús salva a Magdalena,
y Dios al arrepentido;
¿qué pecado he cometido
confiando en quien me condena?
Yo tengo el alma serena
y soy de este parecer,
no me puedo precaver
del Diablo y de sus secuaces,
yo con Dios hago las paces:
¿qué culpa puedo tener?

Copyright Myriam Toker
24/11/98

Las décimas de la Discreta



Yo adoro a todos los Santos,

y les tengo devoción;
comentar no es mi afición,
y es lo discreto mi encanto.


Las gentes que no hacen, hablan
y en el hablar hacen daño,
así se cuentan engaños
que empiezan pero no acaban:
sé que chismosa me llaman,
pero no me hacen espanto
cuando me difaman tanto,
ya que con toda esa gente
yo me comporto decente,
yo adoro a todos los Santos.


No negaré que he escuchado
a la chusma alguna vez
deleitarse en el traspié
de alguna que había pecado,
no negaré que habré hablado
en esa u otra ocasión
de alguna baja pasión,
pero exigiendo castigo,
porque a los Santos bendigo
y les tengo devoción


Hablar bien de sí es soberbio,
y eso que pecar podría,
ya que no pasa ni un día
que no sepa un adulterio,
escándalo o caso serio
de crimen o vejación,
pero es más baja la acción
de comentar lo ocurrido,
no hablaré de lo sabido,
comentar no es mi afición.

A mí no me gusta nada
saber que el párroco bebe,
que la vecina se atreve
a ser infiel descarada,
que se casó embarazada
la que casaron de blanco,
yo podría contar tanto,
pero no digo ni pío,
pues me ocupo de lo mío
y es lo discreto mi encanto.

Copyright Myriam Toker
21/11/98

Las décimas de la Humilde


Humilde como una higuera
que sea yo, Dios Bendito,
te lo ruego , mi Diosito,
tu humilde sierva me hicieras..



Mis amigas son un ramo
de las flores más hermosas,
más que flores, mariposas
que van juntas de la mano,
mis amigas llevan manto
cuando entran en hilera
con su graciosa manera
de ir todas juntas a misa,
yo entro aparte, a toda prisa,
humilde como una higuera.

Cada una la plegaria
recita con devoción
yo sé que en su corazón
de vírgenes candelarias,
piden a Dios que les haga
realidad sus amorcitos,
y yo para mí repito
que si ha de elegir a una
para darle esa fortuna,
que sea yo, Dios Bendito.

Todas aman a Roberto,
pero Mercedes es bizca,
y Pilar no tiene pizca
de gracia ni de contento,
Beba tiene mal aliento,
Carmencita voz de pito,
y lo digo y lo repito,
sólo yo lo mereciera,
humilde como una higuera,
Te lo ruego, mi Diosito.

Si soy de Roberto amada
y no mirara a ninguna
si tuviera la fortuna
de que quedaran taradas,
tullidas o mutiladas,
si este milagro cumplieras
si Roberto me quisiera,
entonces eternamente,
hasta el día de mi muerte,
tu humilde sierva me hicieras.

copyright Myriam Toker
20/11/98

martes, 11 de noviembre de 2008

Las décimas del gato cazador

Théophile-Alexandre Steinlen, Cat, 1894



Me dicen que me arrepienta


por cazar un bocadillo.

¿Quién no tiene un pecadillo

en el haber de su cuenta?




A mí me lleva el olfato

adonde está lo mejor,

y como buen cazador

hago del ratón buen plato,

porque, llamándome gato,

lo que a mí mejor me sienta

es la presa suculenta;

pero mis amos, asqueados

del banquete así logrado,

me dicen que me arrepienta.



Con piadosos aspavientos

defienden al roedor,

pues no tienen el valor

de aceptar que comen cientos

de sanguíneos alimentos:

vacas, ciervos, cochinillos,

pollos, peces y armadillos

son parte de su intestino,

y me llaman asesino

por cazar un bocadillo.



Matan zorras por deporte,

y no se comen ninguna,

y se gastan la fortuna

corriendo rinocerontes;

no hay nada que les conforte

el hambre de su gatillo;

si tuvieran mis colmillos

no serían tan funestos,

pero, para ser honesto:

¿quién no tiene un pecadillo?



Así, el hombre no perdona

lo que no ve de sí mismo;

no conoce el propio abismo,

ni qué diablo es que lo doma;

y por eso no abandona

su actitud tan desatenta;

lo tortura y lo atormenta

no dar perdón y no amar,

que es lo que más va a extrañar

en el haber de su cuenta.

copyright Myriam Toker 2008