domingo, 9 de noviembre de 2008

Marosianas, De Remoto


Max Ersnt, The Angel of Hearth and Home. 1937. Oil on canvas. 53 x 73 cm. Staatsgalerie Moderner Kunst, Munich, Germany.


Entró por la puerta y por la ventana del día. Era como es: de nombre bruno y de hombros de tiempo, que recordaban tinieblas.
Vino del país que pasa por el lado de los abedules y de los himnos.
Traía los dientes de plomo y madera, la carne del cuello y los dorsos nudosos de las manos escritos con leyes y Dioses azules.
Dijo:
-Agua. Denme agua. Licores.
Pusimos nísperos en la mesa, higos muertos, hijos vivos, vasos de agua verde, blanca suave, que temblaban.
Ya borracho salió por la puerta, la ventana, tropezando. La voz bronca:
-Los he comido a todos. Ellos.
Tranparentes nos dejó, titilando, el piso negro por donde había pisado todavía humeaba. Se apagaban unos nísperos caídos a su paso, su peso bárbaro.
Los abedules ulularon un dolor de cilicio.
-Volvió a su tierra –dijimos.
Pero volvería de lo remoto, siempre.


Newark, DE, 30 de junio de 2008
cpoyright Myriam Toker, 2008

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