domingo, 9 de noviembre de 2008

Marosianas, Ella vuelve


Imagen: Max Ernst, The Phases of the Night. 1946. Oil on canvas. 91.5 x 162.5 cm. Private collection.


La sentí anoche, caminando entre las sábanas del parque.

Vuelve una noche de verano cada tres generaciones de robles.

Se metió en la casa por la boca tonta de una azucarera,

desde la cocina hasta la chimenea dejó un rastro

morado y ceniciento;

se ahumaron los vidrios, los jarrones rompieron a llorar.

En los dormitorios dejaron de palpitar las camas

y los que se despertaron a su paso la miraron

con ojos de estatua,

y los que estaban soñando la vieron

comer oscuridad.

Huyó de los espejos pero se miró

en la piel de fuego frío de las manzanas.

Nos come, dijimos, que nos comía,

cuando salió al patio desnudado de luz

como buscando un hueso, o un tesoro.

Una paloma que la vio revolvió su gris

entre ramas invisibles,

y tuvo voz de ángel que gritara,

mugido final o niño aullando.

Ella no la escuchó, sólo nosotros,

y se dejó arrastrar por las huellas de trébol,

hacia el mar.

Los tréboles pigmeos que marcarán

su camino de regreso

dentro de tres generaciones de robles.

Newark, DE, 27 de junio de 2008.

copyright Myriam Toker, 2008

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